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¡No al bloqueo! Grito unísono de Unidad Nacional

Por Jhankary Torres / Presidente de Copei Caracas

El bloqueo naval anunciado contra Venezuela es un acto de agresión que golpea directamente al pueblo y amenaza con destruir lo poco que queda de estabilidad en la vida cotidiana. ‎‎‎

No se trata de sancionar a un Gobierno, se trata de castigar a millones de ciudadanos que dependen de la llegada de alimentos, medicinas y productos básicos. ‎‎‎

Con esta medida se busca asfixiar la economía nacional, impedir que el país obtenga divisas y provocar más escasez, inflación y sufrimiento en los hogares venezolanos. Es un ataque que pretende rendirnos por hambre y necesidad, una guerra económica disfrazada de estrategia política.  ‎‎‎

La soberanía no se negocia. Venezuela no es una colonia ni territorio de nadie, somos un pueblo libre que tiene derecho a decidir sobre sus recursos y su destino.‎ El bloqueo naval es una violación internacional descarada del Derecho Internacional y un intento de someternos por la fuerza.‎‎‎

Defender la soberanía es defender la dignidad de cada venezolano, es negarse a aceptar que una potencia extranjera decida qué barcos entran o salen de nuestras costas. La historia nos enseña que los pueblos que resisten la injerencia son los que logran preservar su identidad y su futuro.  ‎‎‎

Ante esta agresión la respuesta no puede ser el silencio. Debemos denunciarlo en cada espacio, comunidad y rincón del país. Este bloqueo no es en contra de un Gobierno, es contra ti, es contra mí y contra todos los que dependemos de que lleguen alimentos y medicinas. ‎‎‎

La UNIDAD NACIONAL es la única arma capaz de derrotar la pretensión de someternos, y la solidaridad internacional debe entender que lo que está en juego es el respeto a la soberanía de los pueblos.

El bloqueo naval es un crimen contra la humanidad y un atentado contra nuestra soberanía. No podemos aceptarlo ni normalizarlo. ¡Venezuela merece respeto, y su pueblo merece vivir sin cadenas impuestas desde afuera.

‎‎‎Hoy más que nunca debemos gritar fuerte ¡No al bloqueo sí, a la soberanía!