Un llamado de COPEI, a la luz del magisterio de Su Santidad, el papa León XIV, a sustituir la confrontación por la diplomacia.
La situación actual en nuestras costas marítimas es un espejo de la profunda crisis que atraviesa la nación. La creciente tensión territorial con los Estados Unidos de América, marcada por la presencia de despliegues militares, no es solo una amenaza a nuestra soberanía, sino una peligrosa distracción que desvía la atención y los recursos de lo que verdaderamente apremia a cada venezolano: la superación de la crisis social, económica y humanitaria.
I. El faro de la canonización: unidad y diálogo
En un momento de alta vulnerabilidad nacional, hemos sido bendecidos con la histórica canonización de nuestros primeros santos, José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles. Este acto de fe, unificador por naturaleza, fue el marco perfecto para que el papa León XIV alzara su voz con una claridad meridiana.
Consultado sobre las tensiones en el Caribe, Su Santidad no dejó lugar a dudas sobre la única vía civilizada: “Con la violencia no venceremos. Lo que se debe hacer es buscar el diálogo, buscar una forma justa de encontrar soluciones a los problemas que puedan existir en algún país.”
Esta exhortación papal es un ancla moral y política. El Santo Padre critica implícitamente la escalada, señalando que la presencia militar en el Caribe solo “aumenta las tensiones”. El mensaje es claro: la solución no está en la fuerza, sino en la palabra.
II. COPEI: la Doctrina Social como política de Estado
Desde el Partido Socialcristiano COPEI, reafirmamos que nuestra respuesta a esta amenaza externa debe estar firmemente cimentada en la Doctrina Social de la Iglesia (DSI), eje de nuestro ideario:
El principio del bien común. La vida y la seguridad del ciudadano están por encima de cualquier interés particular. Exponemos a nuestro pueblo a un riesgo innecesario al responder a la amenaza con retórica bélica en lugar de con sobriedad diplomática.
El llamado a la unidad. Tal como lo pidió el papa León XIV, el legado de nuestros nuevos santos debe ser un “fuerte estímulo para que todos los venezolanos se congreguen y sepan reconocerse como hijos y hermanos de una misma Patria”. La unidad en la defensa de la soberanía es la mejor estrategia, pero esa unidad debe construirse desde la democracia y el respeto.
III. La alta política: única estrategia de defensa
La defensa de nuestra soberanía, que es sagrada e irrenunciable, no puede ser una consigna vacía. Debe ser una obra de ‘Alta Política’.
Rechazamos la vía militarista que solo promete más dolor y polarización. Nuestra labor como partido se centra en:
Activación de la diplomacia profunda. Urge utilizar todos los mecanismos multilaterales y bilaterales para desescalar el conflicto, exigiendo el estricto cumplimiento del Derecho Internacional.
Acuerdo mínimo nacional. Es imperativo que las fuerzas políticas del país logren un consenso estratégico mínimo para mostrar un frente unido y creíble en la escena global, demostrando que la soberanía se defiende con instituciones fuertes, no con amenazas.
Foco en el ciudadano. Las soluciones deben ser reales y evitar a toda costa afectar más a una población ya golpeada. La paz es inseparable de la justicia social y el rescate económico.
La coyuntura exige líderes que pongan la razón por encima de la pasión. La voz del papa León XIV es la voz de la sensatez que debemos acoger. Desde COPEI, seguiremos promoviendo el camino socialcristiano de la democracia, el diálogo y la diplomacia como los únicos garantes de la paz y de una soberanía venezolana que sea, finalmente, libre y próspera.
Autora: Ing. Mildrex Fernández, secretaria general nacional adjunta de Copei


