Los Teques.— En un pronunciamiento conjunto desde el municipio Guaicaipuro, del estado Miranda, la dirigencia de la Democracia Cristiana COPEI alzó su voz para exigir el levantamiento total de las sanciones económicas que pesan sobre el país.
Los voceros calificaron estas medidas como un ataque directo a la dignidad y la supervivencia de los venezolanos, bajo la consigna “¡Fin a las sanciones! Venezuela 100 % libre de bloqueo”.
Jonathan Patti, 2do. vicepresidente nacional de COPEI, denunció la incoherencia de los sectores que promovieron estas medidas.
«Durante años hemos sido testigos de una infamia. Algunos sectores, olvidando su identidad venezolana, recorrieron el mundo solicitando un bloqueo inhumano. Hoy decimos con claridad: solicitar sanciones contra el estómago de un pueblo es una traición a la patria”, aseveró Patti.
Asimismo, el dirigente copeyano enfatizó la falta de transparencia en la gestión de recursos externos: “No han rendido ni una sola explicación sobre los activos que nos pertenecen a todos; le pusieron la mano peluda y hoy aparentan ser dignos, mientras tanto nuestro pueblo padece el peso de una realidad asfixiante”.

Por su parte, José González, presidente del Comité Municipal de COPEI Guaicaipuro, señaló que el desarrollo nacional y la concreción del concepto Por La Venezuela Posible se ven truncados por una tríada de males que deben ser erradicados.
“Nos enfrentamos a una realidad sostenida por tres columnas perversas: la corrupción, el saqueo de recursos y las sanciones. ¿Cómo aspiramos entonces a ser capital energética del mundo con las manos atadas y los bolsillos rotos?», sostuvo.
Evocó al Generalísimo Francisco de Miranda quien consideraba que el bienestar de la Patria es la cúspide de la felicidad humana.

Finalmente, Gineth Pinto, secretaria general de COPEI Guaicaipuro, vinculó la lucha política con la Doctrina Social de la Iglesia y el humanismo cristiano.
“Nuestra premisa es el respeto a la Dignidad de la Persona Humana. Un ser humano con hambre no puede realizarse plenamente», expresó.
De igual manera, señaló que al atacar la base de la vida (comer y sanar) se ataca la libertad misma, así como también recoedó que Luis Herrera Campíns fue el peregrino de la esperanza.
«Ahora los copeyanos somos peregrinos por la dignidad humana, la justicia social y el respeto nacional. Es momento de quitar el retrovisor del odio y poner el acelerador del bien común. Seguiremos levantando la voz contra cada sanción y contra cada acto de corrupción, porque para nosotros, Venezuela no es un botín, Venezuela es nuestra madre, es nuestra familia y es el hogar que vamos a reconstruir», concluyó.




