Desde la tolda verde exigen medidas efectivas que estabilicen el ingreso y frenen la inflación
Caracas.— Luego de la entrada en vigencia del nuevo aumento del pasaje urbano a 140 bolívares el pasado lunes 1 de junio, el partido Copei Caracas denunció, desde la parroquia Caricuao, que el bolsillo del ciudadano sigue siendo la válvula de escape de una crisis estructural que el Ejecutivo nacional se niega a resolver.
Valentina Velásquez, secretaria general adjunta de la tolda verde en la capital, lideró la denuncia pública y cambió el eje del debate. Advirtió que la solución no es un simple aumento numérico, sino la urgente estabilización del ingreso para devolverle el poder de compra real a las familias caraqueñas.
Velásquez fue enfática al señalar que los ajustes aislados solo alimentan la inflación convirtiendo cualquier mejora laboral en «sal y agua» de forma inmediata.
»Estamos atrapados en un círculo vicioso destructivo, cada vez que se asoma un ajuste en los ingresos, todo aumenta en cadena automática. El pasaje sube, los alimentos suben y la capacidad de compra del ciudadano vuelve a quedar en cero. Si no hay estabilidad económica, no hay aumento que valga», denunció la dirigente copeyana.
Detalló cómo las tarifas se incrementan de forma asfixiante según la ruta: 160 bolívares hacia Plaza Venezuela y 180 bolívares hacia Chacaíto.

»Para un trabajador o pensionado cuyo ingreso base está congelado en 130 bolívares, pagar un solo pasaje ya es una misión imposible. El traslado diario se ha vuelto una constante angustia social», fustigó.
Sin estabilidad no hay capacidad de compra
Para Copei Caracas, la crisis del transporte, una situación en la que también los transportistas padecen el alto costo de repuestos e insumos, es el síntoma de una economía sin anclaje ni garantías.
Velásquez argumentó que la política de «bonificación» del ingreso mínimo integral aplicada por el Gobierno nacional ha fracasado porque no ofrece certezas a largo plazo ni impacta en los beneficios reales del trabajador (prestaciones o vacaciones), dejando a la población desprotegida ante los embates de la inflación.
»Desde marzo de 2022 no existe una política económica seria, orientada a defender el valor del dinero del venezolano. Estamos hablando de cuatro años sin estabilidad monetaria», precisó la también comunicadora social.
El drama en cifras: El costo de la movilización
La estructura política caraqueña presentó un desglose del impacto financiero semanal que sufre un ciudadano en Caricuao solo para ir a trabajar, evidenciando que el ingreso actual es devorado por la falta de controles y planificación.
Por ejemplo, un trabajador promedio que realice solo dos viajes diarios desde Caricuao a 160 bolívares de lunes a viernes, gastará 1.600 bolívares, mientras que, a 180 bolívares con el mismo intervalo de tiempo, gastará 1.800 bolívares semanales.





