Estrategia II, por Eduardo Fernández

El gobierno sabe que si nosotros votamos, ellos pierden. El gobierno sabe que la oposición unida es indetenible. Por eso el gobierno promueve la división de la oposición y la abstención.

La semana  pasada comenté sobre la estrategia del gobierno frente a las elecciones parlamentarias previstas para este año 2020. Esa estrategia puede sintetizarse en dos puntos: dividir a la oposición y promover la abstención. Mientras menos ciudadanos voten más posibilidades tendrá el gobierno de lograr una victoria en la Asamblea Nacional.

Frente a esa estrategia. ¿Cuál debería ser la estrategia de los que queremos salir del actual gobierno y sustituirlo por uno nuevo?

Hacer lo contrario de lo que hace el gobierno. Si el gobierno promueve la división de la oposición, nosotros debemos promover la unidad de la oposición. Si el gobierno promueve la abstención, la oposición debe promover la participación.

El gobierno no quiere que nosotros votemos. El gobierno sabe que si nosotros votamos, ellos pierden. El gobierno sabe que la oposición unida es indetenible. Por eso el gobierno promueve la división de la oposición y la abstención.

Condiciones electorales serias, unidad y participación electoral son las líneas fundamentales de la estrategia opositora.

Si queremos que el chavismo siga predominando en la vida política del país lo único que tenemos que hacer es seguir divididos y negarnos a utilizar la mayor fuerza que tiene la oposición que es el voto de los ciudadanos.

La oposición tiene que reclamar el cumplimiento de todas las normas que contribuyan a una elección limpia, transparente y representativa. Nuevo C.N.E. Observación internacional. Habilitación de todos los partidos políticos. Igualdad de acceso a los medios de comunicación social. Libertad de todos los presos políticos, etcétera, etcétera.

Lo que no debe nunca la oposición es dejar de organizarse para vigilar las mesas de votación y para hacer de la elección una oportunidad para la lucha, para desenmascarar las maniobras en contra de la voluntad popular y para derrotar electoralmente al gobierno.

Todas las encuestas coinciden en que la voluntad de cambio de los venezolanos  es abrumadoramente mayoritaria. Renunciar a esa fortaleza sería incomprensible. El país necesita superar su crisis institucional y necesita abordar con seriedad y con eficiencia la solución a los terribles sufrimientos que a la población le causa la crisis política, económica y social y el colapso de los servicios públicos fundamentales.

Es hora de pensar más en Venezuela y en los venezolanos.

Eduardo Fernández
@EFernandezVE


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