A mis amigos Demócratas Cristianos

Copei nació hace más de 70 años como un instrumento al servicio de Venezuela, de los venezolanos y de un ideal de justicia.


“Por la Justicia Social en una Venezuela mejor” fue el lema fundacional del partido.


Hoy Venezuela está sufriendo mucho. Los venezolanos estamos padeciendo una tragedia que ya se acerca a las dos décadas. Hambre, miseria y desolación afligen a la familia venezolana. En estas circunstancias Copei es más necesario que nunca antes. Venezuela necesita la presencia de Copei para rescatar su democracia y para derrotar a la dictadura. Venezuela necesita la presencia de Copei para luchar por la Justicia Social y para estar al lado de los venezolanos más pobres, de los más vulnerables. Venezuela necesita la presencia de Copei para promover el desarrollo económico y las oportunidades de trabajos modernos, productivos y bien remunerados. Venezuela necesita la presencia de Copei para mejorar la calidad de vida de los venezolanos, para que todos podamos tener educación de calidad y protección para nuestros enfermos y para nuestros viejos. Venezuela necesita la presencia de Copei para mantener en alto la esperanza de los venezolanos de que juntos podemos construir un país mejor para ésta y para las próximas generaciones. Para defender el estado de derecho y los derechos humanos.


Venezuela necesita a un Copei cada día más grande, más noble y más unido. Venezuela tiene que ver en Copei un ejemplo de lo que queremos para los venezolanos: amor, paz, entendimiento, respeto, organización, disciplina, trabajo, solidaridad, fraternidad, democracia, tolerancia, afecto, disposición de servicio al prójimo, a los más pobres, a los más vulnerables.


Venezuela no quiere ver a Copei dando malos ejemplos. Tuve el honor de representar a Copei cuando obtuvimos la más alta votación de nuestra historia. Cuando tuvimos la más grande fracción parlamentaria, senadores y diputados, cuando logramos gobernar en más de la mitad de los estados de la República, cuando estuvimos al frente de las principales alcaldías de la Nación. Aquel Copei fue grande porque tuvimos ideales, porque despertamos nobles esperanzas, porque tuvimos una organización moderna y eficiente sembrada en toda la geografía nacional, porque tuvimos claridad estratégica e inteligencia política.


En esta hora tan grave para Venezuela y al mismo tiempo en este momento tan cargado de esperanzas y de expectativas debemos ofrecerle al país y a todos sus ciudadanos un Copei grande, unido, vigoroso con una enorme vocación de servicio y sin tiempo que perder en debates subalternos.


Venezuela se merece un Copei grande, noble y generoso. Hay que recuperar el orgullo y la alegría de ser copeyanos. El orgullo y la alegría de ser venezolanos.


Eduardo Fernández

COPEI EN RED